2024

Lengua de signos española

Leer manifiesto

Existen miles de lenguas en el mundo. Lenguas que perviven y conviven para garantizar el pleno desarrollo de las comunidades lingüísticas y las culturas con las que se identifican. Lenguas que se leen, que se escriben, que se hablan, que se signan. Que refuerzan la diversidad lingüística de nuestra sociedad y la enriquecen. Lenguas diferentes con idéntico valor.

Hace ahora 10 años, el Consejo de Ministros acordaba fijar la fecha del 14 de junio como Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. Y lo hacía para recordar el papel fundamental que estas lenguas juegan para la transmisión de ideas, las relaciones personales y sociales y el intercambio de conocimiento. La fecha elegida, el 14 de junio, se adoptó porque ese mismo día de 1936 se constituyó la Confederación Estatal de Personas Sordas, principal agente catalizador en la defensa del derecho a usarlas y aprenderlas.

El pasado mes de febrero asistíamos a la declaración de las expresiones culturales vinculadas a la cultura sorda y a la lengua de signos como Patrimonio Cultural Inmaterial de nuestro país, y como objeto de salvaguarda. Contamos asimismo, con un Reglamento que ha transformado los derechos reconocidos a las personas sordas por la Ley 27/2007 en obligaciones concretas para las administraciones públicas.

Sin embargo, las personas sordas seguimos encontrando barreras que atentan contra nuestra dignidad y nos limitan. Barreras en materia de empleo cuando se prefiere a una persona sorda “que oiga” a una que signe. Barreras en el acceso a la información cuando una televisión rechaza incorporar la lengua de signos alegando que “molesta”. Barreras en el ámbito educativo cuando a una alumna o alumno sordo le niegan el derecho a usar intérprete porque “lleva audífonos”.

¿Acaso son nuestros derechos lingüísticos menos importantes que los del resto?

En este día de celebración y de reivindicación, la CNSE y las entidades de su red asociativa hacemos un llamamiento a los diferentes gobiernos para que asuman su responsabilidad en lo que a la protección y promoción de las lenguas de signos españolas se refiere.

Es necesario impulsar medidas de accesibilidad lingüística que garanticen que cualquier persona sorda pueda ejercer de manera libre su derecho a usar la lengua de signos, a recibir educación en lengua de signos, o a ser atendida en lengua de signos. Es necesario fomentar actitudes de respeto a la diversidad que nos permitan elegir de manera libre, sin imposiciones ni restricciones de ningún tipo, cómo comunicarnos. Es necesario sumar esfuerzos. Porque el futuro de nuestras lenguas y su prosperidad dependen del apoyo que se les brinde. Porque las lenguas de signos son lenguas de ley. Porque la ley está para cumplirse.

Feliz Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas.

Lengua de signos catalana

2023

Lengua de signos española

Leer comunicado

Hoy 14 de junio, Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, la CNSE, Confederación Estatal de Personas Sordas, reclama al Gobierno que cumpla su compromiso con la comunidad sorda y apruebe con urgencia el Reglamento que desarrolla la Ley 27/2007.

La promulgación de la ley de la lengua de signos supuso un gran avance en los derechos de nuestro colectivo que se han ido consolidando y fortaleciendo desde entonces. Pero no es suficiente. Se necesitan actos de aplicación específicos que aseguren su cumplimiento de forma igualitaria en todo el territorio español y, para ello, es imperativo contar con el desarrollo reglamentario establecido en la disposición final cuarta de esta ley.

La comunidad sorda lleva quince años peleando por el desarrollo de un reglamento práctico, útil y garantista que sirva al propósito de dignificar las condiciones de vida y de ciudadanía de todas las personas sordas y sordociegas; por un reglamento con serias medidas de protección de la lengua de signos como derecho lingüístico que asegure su presencia en todos los ámbitos fundamentales de la vida de las personas sordas y sordociegas; por un reglamento que incremente las condiciones de accesibilidad a la información y a la comunicación.

Gracias a la ingente labor de incidencia de la CNSE, la tramitación del Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento de las condiciones de utilización de la lengua de signos española y los medios de apoyo a la comunicación fue incluida en el Plan Anual Normativo de la Administración General del Estado para 2022, en el ámbito de competencia del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Habiendo ya pasado los trámites pertinentes, a estas alturas del año, debería de estar aprobado y aplicándose como otras normativas que han visto a luz en estos últimos meses.

En la lucha por los derechos, la prioridad o la urgencia que la voluntad política les otorgue marca la diferencia. Instamos y exigimos al Gobierno la debida diligencia para la urgente aprobación, antes del 23 de julio, del Real Decreto del reglamento de las condiciones de utilización de la lengua de signos y los medios de apoyo a la comunicación. Porque la comunidad sorda sabe del valor de la lengua de signos para la consecución de una vida plena.

¡No más excusas! ¡Los derechos de las personas sordas también importan!

Lengua de signos catalana

2022

Lengua de signos española

Leer manifiesto

Un año más, celebramos el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. Una fecha que se adoptó en 2014 en Consejo de Ministros porque ese mismo día de 1936 se constituyó la CNSE, Confederación Estatal de Personas Sordas, entidad que junto a su movimiento asociativo han hecho posible que estas lenguas, la lengua de signos española y la catalana, sean valoradas en sociedad.

La lengua de signos es un derecho humano y fundamental. Es una lengua que una niña o niño sordo puede adquirir de manera natural. Que le permite entender el mundo, relacionarse consigo mismo y con su entorno. Que le enseña a comprenderse, valorarse y conformar su identidad.

En el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, la CNSE y su red asociativa exigimos que se garanticen los derechos lingüísticos de las niñas y de los niños sordos. Que vivan de forma libre y plena. Sin imposiciones. Sin controversias. Sin que se les haga elegir entre lengua de signos y lengua oral. Porque como sociedad, tenemos la obligación de educar a una infancia sorda feliz, sumando recursos y apoyos y no restando, y siempre, valorando a cada niña y cada niño sordo tal y como es.

Reivindicamos:

  • Que se proporcione a la infancia sorda una atención temprana y una educación integral de calidad que incluya la lengua de signos. La exposición de las y los menores sordos desde edades tempranas a esta lengua favorece su óptimo desarrollo lingüístico, cognitivo y psicosocial. Además, evita las consecuencias del Síndrome de Privación Lingüística, una cuestión a la que alude el artículo 25 de la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y que su Comité hace propia, al recomendar a los gobiernos que apoyen la prestación de servicios de lengua de signos a todos las niñas y los niños sordos y a sus familias, y así, prevenir y reducir la aparición de situaciones discapacitantes.
  • Que se garantice la presencia de la lengua de signos en cualquier política sanitaria. Las niñas y los niños sordos son mucho más que un oído que rehabilitar y, como tal, el uso de la lengua de signos ha de responder a una opción libre e individual. Así lo establece la Ley 27/2007 donde se reconocen las lenguas de signos españolas. En este sentido, instamos a que médicos, logopedas y profesionales de la rehabilitación auditiva colaboren con profesionales sordas y sordos, profesorado sordo especialista en lengua de signos y organizaciones representativas de personas sordas, para normalizar el aprendizaje y el uso de la lengua de signos entre la infancia sorda y sus familias, potenciar las capacidades de estos menores, y dotar de estrategias a sus familias para sentirse seguras en el proceso de crianza y educación de sus hijos e hijas.
  • Que la escolarización de las niñas y los niños sordos en escuelas ordinarias no impida la enseñanza de la lengua de signos y en la lengua signos, que reconocen y garantizan la ley 27/2007, la LOMLOE y la Constitución Española. La promoción de la identidad lingüística y cultural de las personas sordas a la que apunta el artículo 24 de la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, requiere que estos menores puedan educarse en su lengua natural y ser partícipes de espacios agrupados, que no segregados, junto a iguales sordos y referentes adultos sordos que contribuyan a la construcción de una imagen positiva de sí mismos.
  • Que se brinde a la infancia sorda entornos saludables, accesibles e inclusivos donde, de ser persona sorda, poder usar la lengua de signos sin que esto siga dependiendo del lugar donde vivas ni suponga aislamiento, discriminación, acoso escolar ni la imposición de no aprenderla. Las niñas y los niños sordos tienen derecho a educarse en las mismas condiciones y con las mismas oportunidades que el resto para alcanzar su máximo desarrollo potencial como seres humanos y llegar a ser lo que quieran ser.

La libertad es el reconocimiento de nuestra dignidad.

Las lenguas son el vehículo de nuestros pensamientos. Nos hacen libres.

Personas sordas libres para elegir. Personas sordas libres para signar.

Lengua de signos catalana

2021

Lengua de signos española

Leer manifiesto

En el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, la CNSE, Confederación Estatal de Personas Sordas revindica que allí donde haya una persona sorda, una persona sordociega, esté presente la lengua de signos.

Para muchas personas sordas y sordociegas, el uso de la lengua de signos española y catalana es determinante para asegurar su participación plena en el entorno, para el acceso a los diferentes bienes y servicios, a la información y a la comunicación.

Hablar de lengua de signos es hablar de derechos. Del derecho a expresarse y ser atendido en tu lengua, del derecho a comunicarte en tu lengua en cualquier ámbito, del derecho a aprender en tu lengua, del derecho a recibir información en tu lengua. Es hablar de respeto al otro, de oportunidades, de igualdad. Porque sin lengua de signos, todo se vuelve nada. Porque sin lengua de signos, no hay verdadera inclusión.

La principal fortaleza de las lenguas de signos es que son indispensables. Lenguas únicas, insustituibles e irrenunciables capaces de crear en quienes las aman, un sentimiento de pertenencia, identidad y comunidad.

Reivindicamos:

1. La protección y preservación de la lengua de signos española y la lengua de signos catalana a través de su incorporación en la Constitución Española, y en la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias.

2. La declaración de las lenguas de signos en España como manifestación representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.

3. El desarrollo de un reglamento específico sobre las lenguas de signos españolas desde la perspectiva de los derechos lingüísticos, que permita a las personas sordas acceder a los servicios y recursos disponibles para el conjunto de la ciudadanía a través de su lengua natural.

4. La elaboración de una Estrategia Nacional sobre enseñanza, uso, protección y promoción de las lenguas de signos españolas, que asegure, entre otras cosas, su aprendizaje, conocimiento y aplicación tanto en el ámbito de la atención temprana como en el sistema educativo.

5. El reconocimiento y regulación del perfil profesional de las personas sordas especialistas en lengua de signos que desempeñan distintas funciones relativas a la enseñanza y aprendizaje, promoción, difusión de las lenguas de signos españolas.

6. La baremación del conocimiento de la lengua de signos española y la lengua de signos catalana en el acceso al empleo público de las personas sordas y en la provisión de puestos de trabajo con tareas de atención directa al público.

7. La defensa del rigor y la calidad lingüística de los contenidos signados en televisión, en servicios de interpretación y de los cursos para aprender lengua de signos española y catalana.

8. La consideración de las lenguas de signos españolas como garantes de igualdad y no discriminación en cualquier tipo de legislación.

Las personas sordas signamos porque las lenguas de signos nos permiten ser libres. Ser independientes. Elegir. Aprender. Aportar. Crecer. Decidir por nosotras mismas. Ser diversas. Empoderarnos. Insistir. Confiar. Avanzar. Tener sueños cumplidos y sueños por alcanzar. Vivir.

Yo con la lengua de signos.

Lengua de signos catalana

2020

Lengua de signos española

Leer manifiesto

La lengua de signos no deja a nadie atrás. Durante este tiempo de pandemia, ha demostrado ser nuestra mejor aliada. Nuestra fuerza. Acercando a familias que estaban lejos. Educando y entreteniendo a niñas, niños y jóvenes. Devolviendo la sonrisa a quienes se sienten solos. Tranquilizando a quien ha estado enfermo. Apoyando a quien perdió su trabajo. Combatiendo la incertidumbre. Ayudando a los más vulnerables. Construyendo igualdad donde no la hay.

El 14 de junio es el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. Lenguas aplaudidas. Respetadas. Lenguas únicas para las que hemos conseguido un amplio reconocimiento legislativo y social. Lenguas que nos necesitan tanto como nosotras, las personas sordas, las necesitamos. Para evitar que nadie, nunca más, intente menospreciarlas ni relegarlas a un injusto segundo lugar.

El presente, el futuro de nuestro país, su reconstrucción social y económica, debe contar también con la lengua de signos española y la lengua de signos catalana. Para que nadie se quede atrás.

Reivindicamos:

1. La protección y preservación de la lengua de signos española y la lengua de signos catalana a través de su incorporación en la Constitución Española, y en la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias.

2. Declaración oficial de las lenguas de signos españolas como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.

3. La creación de una normativa específica sobre las lenguas de signos españolas desde la perspectiva de los derechos lingüísticos. Porque de ellas dependen la igualdad de oportunidades y el cumplimiento de los derechos fundamentales de muchas personas sordas, y su pleno acceso a los servicios y recursos disponibles para el conjunto de la ciudadanía.

4. Un compromiso político y social con su comunidad usuaria reflejado en las políticas públicas de tal modo que el uso de las lengua de signos española y catalana estén también presentes en la sanidad, los servicios sociales, la educación, la formación, el empleo, la justicia, la cultura, la ciencia y la tecnología, etc. La interpretación a la lengua de signos, la videointerpretación o la formación en lengua de signos a profesionales es fundamental.

5. La elaboración de una Estrategia Nacional sobre enseñanza, uso, protección y promoción de las lenguas de signos españolas, que asegure su aprendizaje, conocimiento y aplicación tanto en el ámbito de la atención temprana como en el sistema educativo.

6. El derecho a elegir una educación bilingüe en la que las lenguas de signos sean también vehiculares y curriculares para el alumnado sordo.

7. La necesidad de reconocer y regular el perfil profesional de las personas sordas especialistas en lengua de signos que desempeñan distintas funciones relativas a la enseñanza y aprendizaje, promoción, difusión de las lenguas de signos españolas.

Es tiempo de devolverle a las lenguas de signos todo lo que nos dan. Tiempo de que estas bellas lenguas estén en las familias, en la vida comunitaria, en las calles. Tiempo de mostrárselas al mundo. Con determinación. Con argumentos. Con orgullo.

Porque somos lengua de signos. Para comunicarnos. Para compartir. Para enseñar y para aprender. Para acceder al mundo. Para crecer como personas. Para participar. Para querer y sentirnos queridas. Para vivir. Para que nadie se quede atrás.

Yo con la lengua de signos.

Lengua de signos catalana

2019

Lengua de signos española

Leer manifiesto

Por quinto año consecutivo, se celebra en España el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. Esta fecha se adoptó en 2014 en Consejo de Ministros, y desde entonces se celebra cada 14 de junio porque ese mismo día de 1936, se constituyó la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), entidad que junto a su red asociativa ha hecho posible que estas lenguas, la lengua de signos española y la catalana, sean valoradas en la sociedad como lenguas de cultura, lenguas de comunicación, lenguas tan válidas como cualquier otra para transmitir ideas, acceder al conocimiento, avanzar hacia la igualdad, y construir ciudadanía. Meses después, en abril de 2015, una resolución de la secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad publicaba dicho acuerdo del Consejo de Ministros.

En la actualidad, existen referencias expresas a la lengua de signos en los Estatutos de Autonomía de Andalucía, Aragón, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Baleares, Cataluña, y Canarias. Asimismo, la lengua de signos española y la lengua de signos catalana son lenguas reconocidas a nivel estatal por la ley 27/2007. Por su parte, Cataluña cuenta con la ley 17/2010 de la lengua de signos catalana, y Andalucía con la ley 11/2011, por la que se regula el uso de la lengua de signos española en esta comunidad autónoma.

En octubre de 2018, el Consejo de Patrimonio Histórico del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, proponía declarar la lengua de signos española y la lengua de signos catalana y sus expresiones culturales, como bienes del Patrimonio Cultural Inmaterial de España. Un procedimiento que culminará con la elaboración de un Real Decreto que obliga a su salvaguarda, y por tanto, a su difusión, transmisión, documentación, investigación, preservación, protección, promoción, valorización y revitalización.

Poco después, el Parlamento Europeo daba luz verde a una resolución sobre las normas mínimas para las minorías en la Unión Europea que entre otras cuestiones, promueve que “se conceda a las lenguas de signos el estatus de lenguas oficiales”, al considerar que “una de cada mil personas utiliza la lengua de signos nacional como su primera lengua”. La resolución insta a los Gobiernos de cada país a prestar especial atención a las personas sordas, pues como “miembros de una minoría lingüística que son, tienen derecho a la educación en lengua de signos, por ser ésta vital para preservar su identidad cultural y lingüística”.

Por su parte, el Comité Permanente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) celebrado en Helsinki, aprobaba por unanimidad una resolución sobre la protección y promoción de las lenguas de signos de Europa que insta a los Estados a fomentar su uso en todos los ámbitos, de tal modo que las personas sordas puedan ejercer sus derechos fundamentales. La resolución parte de un enfoque lingüístico y antropológico de las lenguas de signos y sus comunidades, y subraya su indiscutible influencia en la construcción de la identidad sorda y la cultura sorda. A su vez, define a las lenguas de signos como un derecho en sí mismo de las personas sordas, que posibilita la consecución de muchos otros derechos fundamentales como el derecho a la educación, al empleo, a la formación, o a la participación.

Recientemente, el Comité de Ministros del Consejo de Europa hacía público un documento inspirado en la resolución aprobada por el PACE, con consideraciones acerca de la protección y promoción de las lenguas de signos en Europa, y la importancia de las lenguas de signos como lenguas naturales de las personas sordas. El citado documento pone de manifiesto que la educación plurilingüe y la riqueza de recursos producidos por el Consejo de Europa a este respecto, pueden contribuir a la inclusión de las personas sordas, a la promoción y mejora de la enseñanza de las lenguas de signos, y al aprendizaje de las lenguas de signos no solo por parte de las niñas y niños sordos, sino también por sus compañeros y compañeras, maestros y familias.

Porque con las lenguas de signos, un bebé que aún no habla puede comunicarse con su madre. Un niño que va por primera vez al colegio puede hacer amigos y amigas, aprender a leer y escribir, a sumar, a restar…imaginar qué quiere ser de mayor. Un abuelo, contar un cuento a sus nietas y nietos. Dos hermanas, jugar. El alumnado sordo seguir sus clases, estudiar idiomas, cursar los estudios que desee, y formarse para encontrar un empleo. Porque con las lenguas de signos cualquier persona puede aprehender el mundo, comprenderlo. Y comprenderse a sí misma y a los demás. Y como con cualquier otra lengua, desarrollar tu propio lenguaje interior, tu lenguaje social para ser y estar en el mundo.

Un mundo donde todo está conectado, donde la vida es interdependiente, donde poco importa si somos uno o un millón. Donde la diversidad lingüística, su reconocimiento y su ejercicio son una necesidad para vivir en una sociedad justa, digna, diversa y democrática. Quienes usamos la lengua de signos española y catalana conformamos una minoría lingüística y cultural, y nuestros derechos han de verse garantizados. Como los del resto.

Es tiempo de avanzar en la protección jurídica de las lenguas de signos. Tiempo de:

  • Incorporar las lenguas de signos españolas en el artículo 3 de la Constitución Española al mismo nivel que el resto de lenguas del Estado.
  • Incluir la lengua de signos española y la lengua de signos catalana bajo la protección de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias.
  • Elaborar la Estrategia Nacional sobre enseñanza, uso, protección y promoción de las lenguas de signos españolas.
  • Introducir el uso de las lenguas de signos españolas como causa especifica de discriminación en cualquier legislación sobre igualdad y no discriminación.
  • Contemplar las lenguas de signos españolas de manera trasversal en cualquier tipo de legislación.
  • La consideración de las lenguas de signos españolas desde la perspectiva de los derechos lingüísticos.

Es tiempo de construir. Es tiempo de ser libres.

¡SÍ A LAS LENGUAS DE SIGNOS!

2018

Lengua de signos española

Leer manifiesto

Cada 14 de junio se celebra el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, una fecha que sirve para recordar y honrar el trabajo, el esfuerzo y el tesón de quienes continuamos velando por nuestra lengua y reivindicándola como lengua de cultura, de comunicación, de transmisión de ideas, y de acceso al conocimiento.

Las lenguas de signos son en sí mismas expresiones que se han transmitido de generación en generación en el seno de su comunidad lingüística, y que han evolucionado en respuesta a su entorno. Señas de identidad y continuidad de un colectivo para el cual su visión del mundo, sus patrones creativos, su comportamiento social, y sus costumbres y valores se arraigan en el uso de estas lenguas.Con la lengua de signos la comunidad sorda y sordociega creamos cultura, construimos democracia, hacemos sociedad.

Este año, coincidiendo con la celebración del Año Europeo del Patrimonio Cultural reivindicamos que nuestras lenguas de signos, la lengua de signos española y la lengua de signos catalana y sus expresiones culturales se declaren como bienes del patrimonio cultural inmaterial. Una cuestión que ya contempla la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad que nos permitiría equiparar nuestros derechos lingüísticos a las ciudadanas y ciudadanos usuarios de otras lenguas. De igual forma, solicitamos que España lidere, fomente y apoye la inclusión de las lenguas de signos de los estados europeos en la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, ya que una de las principales carencias de la Carta tiene que ver con la no inclusión de las lenguas de signos a pesar de ser utilizadas por millones de personas, y estar históricamente documentadas en todos los estados miembros del Consejo de Europa.

Amar es cuidar, velar, defender. Y para quienes amamos la lengua de signos, asegurar su protección y salvaguarda es un paso importante y necesario. No podemos olvidar que a pesar de los notables avances en su estatus social y científico, estas lenguas siguen siendo minoritarias y minorizadas, siguen siendo “lenguas en peligro” que necesitan disponer de instrumentos legales que propicien su adecuada difusión, transmisión, documentación, investigación, preservación, promoción, valorización y revitalización.

Amar es respetar. Respeto a una diversidad cultural y social que nos enriquece y que se enriquece con la lengua de signos.

Amar es compartir. Con generosidad, con ganas, con todas y todos, sin excepciones.

Yo con la lengua de signos. #YoconlaLS. Porque la lengua de signos SUMA.

Feliz Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas.

Lengua de signos catalana

2017

Lengua de signos española

Leer manifiesto

Cada 14 de junio se celebra el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. Un idioma tan útil como cualquier otro para transmitir ideas, acceder al conocimiento, avanzar hacia la igualdad y construir ciudadanía.

Este año, coincidiendo con el 10º aniversario del reconocimiento legal de la lengua de signos española y la lengua de signos catalana en España, queremos poner de relieve el valor de la lengua de signos en la educación, como garantí de equidad, inclusión y libertad.

El acceso a la educación en condiciones de igualdad es un derecho indiscutible para el conjunto del alumnado. En el caso de muchas niñas y niños sordos, este acceso se garantiza incluyendo la lengua de signos en el marco de un enfoque plurilingüe basado en el aprendizaje, conocimiento y uso tanto de las lenguas de signos como de las lenguas orales.

El artículo 24.3 de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad y los artículo 7,8 y 10 de la Ley 27/2007, establecen el derecho al aprendizaje y uso de la lengua de signos en la educación. Garantizar las diversas opciones educativas y comunicativas es requisito previo para la libertad de elección.

La voluntad de los individuos y de las familias no es suficiente para garantizar el acceso a la educación en condiciones de igualdad, sino que en el caso de las lenguas de signos, el eje de las obligaciones se sitúa en las políticas públicas.
Es preciso que las administraciones tomen conciencia de que el progreso humano y académico de las eprsonas sordas pasa por atender también sus necesidades y demandas, el desarrollo efectivo de sus derechos lingüísticos , y la promoción de la lengua de signos en España.

Cualquier medida que se tome en consideración para avanzar en políticas educativas inclusivas para el alumnado sordo, ha de incorporar las lenguas de signos como lenguas vehiculares y curriculares y la imprescindible participación de profesionales sordos. Más si cabe si lo que se pretende es diseñar escuelas en las que todos puedan desarrollar sus verdaderas capacidades para contribuir a la creación de una sociedad cada vez más justa y solidaria.

El colectivo de personas sordas es heterogéneo y diverso, pero todas y cada una de nosotras compartimos una necesidad: el acceso sin barreras a la comunicación y la información para crear una vida independiente y ser parte activa del mundo.
Todo SUMA en el objetivo de alcanzar nuestra plena inclusión como ciudadanas y ciudadanos. Y nuestra lengua, la lengua de signos SUMA MÁS.

¡Feliz Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas!

Lengua de signos catalana

2024

Leer manifiesto

Existen miles de lenguas en el mundo. Lenguas que perviven y conviven para garantizar el pleno desarrollo de las comunidades lingüísticas y las culturas con las que se identifican. Lenguas que se leen, que se escriben, que se hablan, que se signan. Que refuerzan la diversidad lingüística de nuestra sociedad y la enriquecen. Lenguas diferentes con idéntico valor.

Hace ahora 10 años, el Consejo de Ministros acordaba fijar la fecha del 14 de junio como Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. Y lo hacía para recordar el papel fundamental que estas lenguas juegan para la transmisión de ideas, las relaciones personales y sociales y el intercambio de conocimiento. La fecha elegida, el 14 de junio, se adoptó porque ese mismo día de 1936 se constituyó la Confederación Estatal de Personas Sordas, principal agente catalizador en la defensa del derecho a usarlas y aprenderlas.

El pasado mes de febrero asistíamos a la declaración de las expresiones culturales vinculadas a la cultura sorda y a la lengua de signos como Patrimonio Cultural Inmaterial de nuestro país, y como objeto de salvaguarda. Contamos asimismo, con un Reglamento que ha transformado los derechos reconocidos a las personas sordas por la Ley 27/2007 en obligaciones concretas para las administraciones públicas.

Sin embargo, las personas sordas seguimos encontrando barreras que atentan contra nuestra dignidad y nos limitan. Barreras en materia de empleo cuando se prefiere a una persona sorda “que oiga” a una que signe. Barreras en el acceso a la información cuando una televisión rechaza incorporar la lengua de signos alegando que “molesta”. Barreras en el ámbito educativo cuando a una alumna o alumno sordo le niegan el derecho a usar intérprete porque “lleva audífonos”.

¿Acaso son nuestros derechos lingüísticos menos importantes que los del resto?

En este día de celebración y de reivindicación, la CNSE y las entidades de su red asociativa hacemos un llamamiento a los diferentes gobiernos para que asuman su responsabilidad en lo que a la protección y promoción de las lenguas de signos españolas se refiere.

Es necesario impulsar medidas de accesibilidad lingüística que garanticen que cualquier persona sorda pueda ejercer de manera libre su derecho a usar la lengua de signos, a recibir educación en lengua de signos, o a ser atendida en lengua de signos. Es necesario fomentar actitudes de respeto a la diversidad que nos permitan elegir de manera libre, sin imposiciones ni restricciones de ningún tipo, cómo comunicarnos. Es necesario sumar esfuerzos. Porque el futuro de nuestras lenguas y su prosperidad dependen del apoyo que se les brinde. Porque las lenguas de signos son lenguas de ley. Porque la ley está para cumplirse.

Feliz Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas.

2023

2022

Leer manifiesto

Un año más, celebramos el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. Una fecha que se adoptó en 2014 en Consejo de Ministros porque ese mismo día de 1936 se constituyó la CNSE, Confederación Estatal de Personas Sordas, entidad que junto a su movimiento asociativo han hecho posible que estas lenguas, la lengua de signos española y la catalana, sean valoradas en sociedad.

La lengua de signos es un derecho humano y fundamental. Es una lengua que una niña o niño sordo puede adquirir de manera natural. Que le permite entender el mundo, relacionarse consigo mismo y con su entorno. Que le enseña a comprenderse, valorarse y conformar su identidad.

En el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, la CNSE y su red asociativa exigimos que se garanticen los derechos lingüísticos de las niñas y de los niños sordos. Que vivan de forma libre y plena. Sin imposiciones. Sin controversias. Sin que se les haga elegir entre lengua de signos y lengua oral. Porque como sociedad, tenemos la obligación de educar a una infancia sorda feliz, sumando recursos y apoyos y no restando, y siempre, valorando a cada niña y cada niño sordo tal y como es.

Reivindicamos:

  • Que se proporcione a la infancia sorda una atención temprana y una educación integral de calidad que incluya la lengua de signos. La exposición de las y los menores sordos desde edades tempranas a esta lengua favorece su óptimo desarrollo lingüístico, cognitivo y psicosocial. Además, evita las consecuencias del Síndrome de Privación Lingüística, una cuestión a la que alude el artículo 25 de la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y que su Comité hace propia, al recomendar a los gobiernos que apoyen la prestación de servicios de lengua de signos a todos las niñas y los niños sordos y a sus familias, y así, prevenir y reducir la aparición de situaciones discapacitantes.
  • Que se garantice la presencia de la lengua de signos en cualquier política sanitaria. Las niñas y los niños sordos son mucho más que un oído que rehabilitar y, como tal, el uso de la lengua de signos ha de responder a una opción libre e individual. Así lo establece la Ley 27/2007 donde se reconocen las lenguas de signos españolas. En este sentido, instamos a que médicos, logopedas y profesionales de la rehabilitación auditiva colaboren con profesionales sordas y sordos, profesorado sordo especialista en lengua de signos y organizaciones representativas de personas sordas, para normalizar el aprendizaje y el uso de la lengua de signos entre la infancia sorda y sus familias, potenciar las capacidades de estos menores, y dotar de estrategias a sus familias para sentirse seguras en el proceso de crianza y educación de sus hijos e hijas.
  • Que la escolarización de las niñas y los niños sordos en escuelas ordinarias no impida la enseñanza de la lengua de signos y en la lengua signos, que reconocen y garantizan la ley 27/2007, la LOMLOE y la Constitución Española. La promoción de la identidad lingüística y cultural de las personas sordas a la que apunta el artículo 24 de la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, requiere que estos menores puedan educarse en su lengua natural y ser partícipes de espacios agrupados, que no segregados, junto a iguales sordos y referentes adultos sordos que contribuyan a la construcción de una imagen positiva de sí mismos.
  • Que se brinde a la infancia sorda entornos saludables, accesibles e inclusivos donde, de ser persona sorda, poder usar la lengua de signos sin que esto siga dependiendo del lugar donde vivas ni suponga aislamiento, discriminación, acoso escolar ni la imposición de no aprenderla. Las niñas y los niños sordos tienen derecho a educarse en las mismas condiciones y con las mismas oportunidades que el resto para alcanzar su máximo desarrollo potencial como seres humanos y llegar a ser lo que quieran ser.

La libertad es el reconocimiento de nuestra dignidad.

Las lenguas son el vehículo de nuestros pensamientos. Nos hacen libres.

Personas sordas libres para elegir. Personas sordas libres para signar.

2021

Leer manifiesto

En el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, la CNSE, Confederación Estatal de Personas Sordas revindica que allí donde haya una persona sorda, una persona sordociega, esté presente la lengua de signos.

Para muchas personas sordas y sordociegas, el uso de la lengua de signos española y catalana es determinante para asegurar su participación plena en el entorno, para el acceso a los diferentes bienes y servicios, a la información y a la comunicación.

Hablar de lengua de signos es hablar de derechos. Del derecho a expresarse y ser atendido en tu lengua, del derecho a comunicarte en tu lengua en cualquier ámbito, del derecho a aprender en tu lengua, del derecho a recibir información en tu lengua. Es hablar de respeto al otro, de oportunidades, de igualdad. Porque sin lengua de signos, todo se vuelve nada. Porque sin lengua de signos, no hay verdadera inclusión.

La principal fortaleza de las lenguas de signos es que son indispensables. Lenguas únicas, insustituibles e irrenunciables capaces de crear en quienes las aman, un sentimiento de pertenencia, identidad y comunidad.

Reivindicamos:

1. La protección y preservación de la lengua de signos española y la lengua de signos catalana a través de su incorporación en la Constitución Española, y en la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias.

2. La declaración de las lenguas de signos en España como manifestación representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.

3. El desarrollo de un reglamento específico sobre las lenguas de signos españolas desde la perspectiva de los derechos lingüísticos, que permita a las personas sordas acceder a los servicios y recursos disponibles para el conjunto de la ciudadanía a través de su lengua natural.

4. La elaboración de una Estrategia Nacional sobre enseñanza, uso, protección y promoción de las lenguas de signos españolas, que asegure, entre otras cosas, su aprendizaje, conocimiento y aplicación tanto en el ámbito de la atención temprana como en el sistema educativo.

5. El reconocimiento y regulación del perfil profesional de las personas sordas especialistas en lengua de signos que desempeñan distintas funciones relativas a la enseñanza y aprendizaje, promoción, difusión de las lenguas de signos españolas.

6. La baremación del conocimiento de la lengua de signos española y la lengua de signos catalana en el acceso al empleo público de las personas sordas y en la provisión de puestos de trabajo con tareas de atención directa al público.

7. La defensa del rigor y la calidad lingüística de los contenidos signados en televisión, en servicios de interpretación y de los cursos para aprender lengua de signos española y catalana.

8. La consideración de las lenguas de signos españolas como garantes de igualdad y no discriminación en cualquier tipo de legislación.

Las personas sordas signamos porque las lenguas de signos nos permiten ser libres. Ser independientes. Elegir. Aprender. Aportar. Crecer. Decidir por nosotras mismas. Ser diversas. Empoderarnos. Insistir. Confiar. Avanzar. Tener sueños cumplidos y sueños por alcanzar. Vivir.

Yo con la lengua de signos.

2020

Leer manifiesto

La lengua de signos no deja a nadie atrás. Durante este tiempo de pandemia, ha demostrado ser nuestra mejor aliada. Nuestra fuerza. Acercando a familias que estaban lejos. Educando y entreteniendo a niñas, niños y jóvenes. Devolviendo la sonrisa a quienes se sienten solos. Tranquilizando a quien ha estado enfermo. Apoyando a quien perdió su trabajo. Combatiendo la incertidumbre. Ayudando a los más vulnerables. Construyendo igualdad donde no la hay.

El 14 de junio es el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. Lenguas aplaudidas. Respetadas. Lenguas únicas para las que hemos conseguido un amplio reconocimiento legislativo y social. Lenguas que nos necesitan tanto como nosotras, las personas sordas, las necesitamos. Para evitar que nadie, nunca más, intente menospreciarlas ni relegarlas a un injusto segundo lugar.

El presente, el futuro de nuestro país, su reconstrucción social y económica, debe contar también con la lengua de signos española y la lengua de signos catalana. Para que nadie se quede atrás.

Reivindicamos:

1. La protección y preservación de la lengua de signos española y la lengua de signos catalana a través de su incorporación en la Constitución Española, y en la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias.

2. Declaración oficial de las lenguas de signos españolas como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.

3. La creación de una normativa específica sobre las lenguas de signos españolas desde la perspectiva de los derechos lingüísticos. Porque de ellas dependen la igualdad de oportunidades y el cumplimiento de los derechos fundamentales de muchas personas sordas, y su pleno acceso a los servicios y recursos disponibles para el conjunto de la ciudadanía.

4. Un compromiso político y social con su comunidad usuaria reflejado en las políticas públicas de tal modo que el uso de las lengua de signos española y catalana estén también presentes en la sanidad, los servicios sociales, la educación, la formación, el empleo, la justicia, la cultura, la ciencia y la tecnología, etc. La interpretación a la lengua de signos, la videointerpretación o la formación en lengua de signos a profesionales es fundamental.

5. La elaboración de una Estrategia Nacional sobre enseñanza, uso, protección y promoción de las lenguas de signos españolas, que asegure su aprendizaje, conocimiento y aplicación tanto en el ámbito de la atención temprana como en el sistema educativo.

6. El derecho a elegir una educación bilingüe en la que las lenguas de signos sean también vehiculares y curriculares para el alumnado sordo.

7. La necesidad de reconocer y regular el perfil profesional de las personas sordas especialistas en lengua de signos que desempeñan distintas funciones relativas a la enseñanza y aprendizaje, promoción, difusión de las lenguas de signos españolas.

Es tiempo de devolverle a las lenguas de signos todo lo que nos dan. Tiempo de que estas bellas lenguas estén en las familias, en la vida comunitaria, en las calles. Tiempo de mostrárselas al mundo. Con determinación. Con argumentos. Con orgullo.

Porque somos lengua de signos. Para comunicarnos. Para compartir. Para enseñar y para aprender. Para acceder al mundo. Para crecer como personas. Para participar. Para querer y sentirnos queridas. Para vivir. Para que nadie se quede atrás.

Yo con la lengua de signos.

2019

Leer manifiesto

Por quinto año consecutivo, se celebra en España el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. Esta fecha se adoptó en 2014 en Consejo de Ministros, y desde entonces se celebra cada 14 de junio porque ese mismo día de 1936, se constituyó la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), entidad que junto a su red asociativa ha hecho posible que estas lenguas, la lengua de signos española y la catalana, sean valoradas en la sociedad como lenguas de cultura, lenguas de comunicación, lenguas tan válidas como cualquier otra para transmitir ideas, acceder al conocimiento, avanzar hacia la igualdad, y construir ciudadanía. Meses después, en abril de 2015, una resolución de la secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad publicaba dicho acuerdo del Consejo de Ministros.

En la actualidad, existen referencias expresas a la lengua de signos en los Estatutos de Autonomía de Andalucía, Aragón, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Baleares, Cataluña, y Canarias. Asimismo, la lengua de signos española y la lengua de signos catalana son lenguas reconocidas a nivel estatal por la ley 27/2007. Por su parte, Cataluña cuenta con la ley 17/2010 de la lengua de signos catalana, y Andalucía con la ley 11/2011, por la que se regula el uso de la lengua de signos española en esta comunidad autónoma.

En octubre de 2018, el Consejo de Patrimonio Histórico del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, proponía declarar la lengua de signos española y la lengua de signos catalana y sus expresiones culturales, como bienes del Patrimonio Cultural Inmaterial de España. Un procedimiento que culminará con la elaboración de un Real Decreto que obliga a su salvaguarda, y por tanto, a su difusión, transmisión, documentación, investigación, preservación, protección, promoción, valorización y revitalización.

Poco después, el Parlamento Europeo daba luz verde a una resolución sobre las normas mínimas para las minorías en la Unión Europea que entre otras cuestiones, promueve que “se conceda a las lenguas de signos el estatus de lenguas oficiales”, al considerar que “una de cada mil personas utiliza la lengua de signos nacional como su primera lengua”. La resolución insta a los Gobiernos de cada país a prestar especial atención a las personas sordas, pues como “miembros de una minoría lingüística que son, tienen derecho a la educación en lengua de signos, por ser ésta vital para preservar su identidad cultural y lingüística”.

Por su parte, el Comité Permanente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) celebrado en Helsinki, aprobaba por unanimidad una resolución sobre la protección y promoción de las lenguas de signos de Europa que insta a los Estados a fomentar su uso en todos los ámbitos, de tal modo que las personas sordas puedan ejercer sus derechos fundamentales. La resolución parte de un enfoque lingüístico y antropológico de las lenguas de signos y sus comunidades, y subraya su indiscutible influencia en la construcción de la identidad sorda y la cultura sorda. A su vez, define a las lenguas de signos como un derecho en sí mismo de las personas sordas, que posibilita la consecución de muchos otros derechos fundamentales como el derecho a la educación, al empleo, a la formación, o a la participación.

Recientemente, el Comité de Ministros del Consejo de Europa hacía público un documento inspirado en la resolución aprobada por el PACE, con consideraciones acerca de la protección y promoción de las lenguas de signos en Europa, y la importancia de las lenguas de signos como lenguas naturales de las personas sordas. El citado documento pone de manifiesto que la educación plurilingüe y la riqueza de recursos producidos por el Consejo de Europa a este respecto, pueden contribuir a la inclusión de las personas sordas, a la promoción y mejora de la enseñanza de las lenguas de signos, y al aprendizaje de las lenguas de signos no solo por parte de las niñas y niños sordos, sino también por sus compañeros y compañeras, maestros y familias.

Porque con las lenguas de signos, un bebé que aún no habla puede comunicarse con su madre. Un niño que va por primera vez al colegio puede hacer amigos y amigas, aprender a leer y escribir, a sumar, a restar…imaginar qué quiere ser de mayor. Un abuelo, contar un cuento a sus nietas y nietos. Dos hermanas, jugar. El alumnado sordo seguir sus clases, estudiar idiomas, cursar los estudios que desee, y formarse para encontrar un empleo. Porque con las lenguas de signos cualquier persona puede aprehender el mundo, comprenderlo. Y comprenderse a sí misma y a los demás. Y como con cualquier otra lengua, desarrollar tu propio lenguaje interior, tu lenguaje social para ser y estar en el mundo.

Un mundo donde todo está conectado, donde la vida es interdependiente, donde poco importa si somos uno o un millón. Donde la diversidad lingüística, su reconocimiento y su ejercicio son una necesidad para vivir en una sociedad justa, digna, diversa y democrática. Quienes usamos la lengua de signos española y catalana conformamos una minoría lingüística y cultural, y nuestros derechos han de verse garantizados. Como los del resto.

Es tiempo de avanzar en la protección jurídica de las lenguas de signos. Tiempo de:

  • Incorporar las lenguas de signos españolas en el artículo 3 de la Constitución Española al mismo nivel que el resto de lenguas del Estado.
  • Incluir la lengua de signos española y la lengua de signos catalana bajo la protección de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias.
  • Elaborar la Estrategia Nacional sobre enseñanza, uso, protección y promoción de las lenguas de signos españolas.
  • Introducir el uso de las lenguas de signos españolas como causa especifica de discriminación en cualquier legislación sobre igualdad y no discriminación.
  • Contemplar las lenguas de signos españolas de manera trasversal en cualquier tipo de legislación.
  • La consideración de las lenguas de signos españolas desde la perspectiva de los derechos lingüísticos.

Es tiempo de construir. Es tiempo de ser libres.

¡SÍ A LAS LENGUAS DE SIGNOS!

2018

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Cada 14 de junio se celebra el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, una fecha que sirve para recordar y honrar el trabajo, el esfuerzo y el tesón de quienes continuamos velando por nuestra lengua y reivindicándola como lengua de cultura, de comunicación, de transmisión de ideas, y de acceso al conocimiento.

Las lenguas de signos son en sí mismas expresiones que se han transmitido de generación en generación en el seno de su comunidad lingüística, y que han evolucionado en respuesta a su entorno. Señas de identidad y continuidad de un colectivo para el cual su visión del mundo, sus patrones creativos, su comportamiento social, y sus costumbres y valores se arraigan en el uso de estas lenguas.Con la lengua de signos la comunidad sorda y sordociega creamos cultura, construimos democracia, hacemos sociedad.

Este año, coincidiendo con la celebración del Año Europeo del Patrimonio Cultural reivindicamos que nuestras lenguas de signos, la lengua de signos española y la lengua de signos catalana y sus expresiones culturales se declaren como bienes del patrimonio cultural inmaterial. Una cuestión que ya contempla la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad que nos permitiría equiparar nuestros derechos lingüísticos a las ciudadanas y ciudadanos usuarios de otras lenguas. De igual forma, solicitamos que España lidere, fomente y apoye la inclusión de las lenguas de signos de los estados europeos en la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, ya que una de las principales carencias de la Carta tiene que ver con la no inclusión de las lenguas de signos a pesar de ser utilizadas por millones de personas, y estar históricamente documentadas en todos los estados miembros del Consejo de Europa.

Amar es cuidar, velar, defender. Y para quienes amamos la lengua de signos, asegurar su protección y salvaguarda es un paso importante y necesario. No podemos olvidar que a pesar de los notables avances en su estatus social y científico, estas lenguas siguen siendo minoritarias y minorizadas, siguen siendo “lenguas en peligro” que necesitan disponer de instrumentos legales que propicien su adecuada difusión, transmisión, documentación, investigación, preservación, promoción, valorización y revitalización.

Amar es respetar. Respeto a una diversidad cultural y social que nos enriquece y que se enriquece con la lengua de signos.

Amar es compartir. Con generosidad, con ganas, con todas y todos, sin excepciones.

Yo con la lengua de signos. #YoconlaLS. Porque la lengua de signos SUMA.

Feliz Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas.

2017

Leer manifiesto

Cada 14 de junio se celebra el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. Un idioma tan útil como cualquier otro para transmitir ideas, acceder al conocimiento, avanzar hacia la igualdad y construir ciudadanía.

Este año, coincidiendo con el 10º aniversario del reconocimiento legal de la lengua de signos española y la lengua de signos catalana en España, queremos poner de relieve el valor de la lengua de signos en la educación, como garantí de equidad, inclusión y libertad.

El acceso a la educación en condiciones de igualdad es un derecho indiscutible para el conjunto del alumnado. En el caso de muchas niñas y niños sordos, este acceso se garantiza incluyendo la lengua de signos en el marco de un enfoque plurilingüe basado en el aprendizaje, conocimiento y uso tanto de las lenguas de signos como de las lenguas orales.

El artículo 24.3 de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad y los artículo 7,8 y 10 de la Ley 27/2007, establecen el derecho al aprendizaje y uso de la lengua de signos en la educación. Garantizar las diversas opciones educativas y comunicativas es requisito previo para la libertad de elección.

La voluntad de los individuos y de las familias no es suficiente para garantizar el acceso a la educación en condiciones de igualdad, sino que en el caso de las lenguas de signos, el eje de las obligaciones se sitúa en las políticas públicas.
Es preciso que las administraciones tomen conciencia de que el progreso humano y académico de las eprsonas sordas pasa por atender también sus necesidades y demandas, el desarrollo efectivo de sus derechos lingüísticos , y la promoción de la lengua de signos en España.

Cualquier medida que se tome en consideración para avanzar en políticas educativas inclusivas para el alumnado sordo, ha de incorporar las lenguas de signos como lenguas vehiculares y curriculares y la imprescindible participación de profesionales sordos. Más si cabe si lo que se pretende es diseñar escuelas en las que todos puedan desarrollar sus verdaderas capacidades para contribuir a la creación de una sociedad cada vez más justa y solidaria.

El colectivo de personas sordas es heterogéneo y diverso, pero todas y cada una de nosotras compartimos una necesidad: el acceso sin barreras a la comunicación y la información para crear una vida independiente y ser parte activa del mundo.
Todo SUMA en el objetivo de alcanzar nuestra plena inclusión como ciudadanas y ciudadanos. Y nuestra lengua, la lengua de signos SUMA MÁS.

¡Feliz Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas!

2016

Leer manifiesto

Con motivo del Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, la CNSE y su red asociativa queremos poner de relieve el valor de estas lenguas en el ejercicio de los derechos, deberes y libertades de las personas sordas y sordociegas, como garantes de su participación igualitaria en la vida democrática.

La fecha elegida fue adoptada en 2014 en Consejo de Ministros porque ese mismo día de 1936 se constituyó la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), para visibilizar el papel fundamental que juegan estas lenguas para la transmisión de ideas, las relaciones personales y sociales, y el intercambio de conocimiento.

Las lenguas de signos son el resultado del proceso de mutua interacción entre biología y cultura en el ser humano, y por tanto, constituyen un gran exponente de su capacidad creativa y de adaptación. Como lenguas naturales dan respuesta a la necesidad de comunicarse e interactuar con el entorno, ayudan a estructurar el pensamiento, y encarnan la historia, las visiones del mundo y las emociones de sus usuarios y usuarias.

Con su reconocimiento a nivel estatal en la Ley 27/2007, nuestra sociedad y nuestras instituciones se comprometen tanto a promover el aprendizaje y conocimiento de las lenguas de signos españolas, como a garantizar su libre uso en todos los ámbitos de la vida. Sin duda, las lenguas juegan un rol fundamental para la convivencia y el respeto de nuestras comunidades, y por ello, debemos articular medidas que garanticen la protección de las lenguas de signos españolas.

En este sentido, instamos a todas las instituciones, agentes públicos, sociales, y al conjunto de la ciudadanía, a actuar de forma comprometida para colocar a las lenguas de signos españolas, en condiciones de igualdad, en todas las esferas de la vida educativa, social, cultural, económica y política de nuestro país y, de este modo, contribuir a mantener vivo un legado que forma parte del patrimonio común de nuestro país.

2015

Leer mensaje

Hoy, 14 de junio, se celebra el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas.

Una lengua que las personas sordas queremos ofrecer a toda la sociedad.

¿Y cómo? Regalando lengua de signos.

Porque la lengua de signos es…

COMUNICACIÓN

VIDA

INCLUSIÓN

OPORTUNIDAD

EDUCACIÓN

UNIDAD

CULTURA

PARTICIPACIÓN

ACCESIBILIDAD

COMPARTIR

2014

Leer noticia

Madrid, 13 de junio de 2014.- El Consejo de Ministros, a propuesta de la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y del ministro de Educación, Cultura y Deporte, ha acordado hoy fijar la fecha del 14 de junio como Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. La celebración anual tendrá efectos a partir de mañana, 14 de junio de 2014.

La historia de la comunidad lingüística usuaria de estas lenguas, la lengua de signos española y la lengua de signos catalana, en su defensa de su derecho a usarlas y aprenderlas ha sido compleja, y el movimiento asociativo de las personas sordas ha defendido la importancia que estos derechos suponen. El reconocimiento legal de estas lenguas ha sido, por tanto, una de las mayores reivindicaciones históricas de la comunidad sorda y su conmemoración tiene por objetivo no sólo compartir y promover su difusión, sino impulsar medidas para normalizar su uso más allá de los ámbitos domésticos, educativos o sociosanitarios. Cuanto mayor sea el conocimiento de estas lenguas y su trascendencia para muchas personas sordas y sordociegas, con más facilidad se adoptarán actitudes de tolerancia y empatía entre los ciudadanos.

Por eso, el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas será una ocasión para recordar el papel fundamental que juegan para la transmisión de ideas, la relación personal y social y el intercambio de conocimiento. El reconocimiento de este día, además, servirá para llamar la atención del conjunto de la sociedad para con las personas sordas y sordociegas. Asimismo, servirá para recordar la necesidad de sumar esfuerzos para que estas personas puedan ejercer sus derechos como ciudadanos. Con esta declaración, España se alinea con otros países europeos, como Islandia, Suecia y Eslovenia, que ya cuentan con iniciativas similares.

La fecha elegida, el 14 de junio, se ha adoptado porque ese mismo día de 1936 se constituyó la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), principal agente catalizador de ese movimiento en España.